flashbuzz

Capítulo 2: El Automóvil del Muerto Reveló que la Desaparición de Jonathan Había Sido Construida Sobre una Mentira

Seguridad cerró todas las entradas del centro comercial.

Los compradores fueron evacuados y el automóvil quedó rodeado por técnicos y policías. Eleanor permaneció junto a Noah, observando el escudo familiar.

El gerente intentó retirarse discretamente.

—Usted se queda —ordenó ella.

El hombre se detuvo.

Noah seguía confundido.

—¿Quién era el propietario del coche?

Eleanor respiró profundamente.

—Mi esposo.

Jonathan Grant había fundado junto a ella el grupo empresarial que construyó el centro comercial. Doce años atrás, su avión privado cayó durante una tormenta.

Las autoridades recuperaron restos, pero nunca encontraron un cuerpo identificable.

Poco después, el abogado de la familia presentó documentos firmados por Jonathan que entregaban el control del grupo a Eleanor.

Ella creyó que su esposo había muerto.

Pero nunca comprendió por qué, antes del accidente, Jonathan comenzó a comportarse de manera extraña.

Retiraba dinero.

Visitaba el centro comercial de madrugada.

Y hablaba constantemente de una persona dentro de la empresa que intentaba destruirlos.

El automóvil negro había pertenecido a él.

Eleanor ordenó revisar el sistema electrónico.

El coche había sido conducido de forma remota desde el estacionamiento.

Alguien conocía el momento exacto de su llegada.

El gerente aseguró que no sabía nada.

Pero el jefe de seguridad encontró en su oficina una copia del horario privado de Eleanor y una tarjeta de acceso al garaje subterráneo.

—¿Quién se la entregó? —preguntó ella.

El hombre comenzó a sudar.

—Un consultor de la junta.

—¿Su nombre?

Antes de que pudiera responder, la radio volvió a activarse.

—No confíes en él —dijo la misma voz.

Los técnicos rastrearon la señal hasta un nivel cerrado del estacionamiento.

Eleanor, Noah y varios guardias descendieron.

Encontraron una antigua oficina oculta detrás de una pared móvil. Dentro había monitores, documentos, fotografías de Eleanor y grabaciones de reuniones privadas.

En una de las pantallas apareció Jonathan.

Estaba más viejo.

Más delgado.

Pero vivo.

Eleanor se aferró a una mesa.

—Jonathan…

La grabación había sido realizada pocos días antes.

—Si estás viendo esto, significa que no logré detenerlos solo —decía—. Mi accidente fue preparado por alguien dentro del grupo. Sobreviví, pero tuve que desaparecer. Cada intento de regresar ponía tu vida en peligro.

Jonathan explicaba que el director financiero, Charles Hale, había desviado millones mediante empresas falsas. Cuando fue descubierto, organizó el accidente aéreo y falsificó documentos para convencer a todos de que Jonathan había muerto.

El padre del actual gerente ayudó a ocultar las pruebas.

Años después, el hijo heredó el secreto y continuó vigilando a Eleanor.

—¿Dónde está mi esposo? —preguntó ella.

El gerente bajó la mirada.

—No lo sé.

Noah señaló una fotografía colocada junto a los monitores.

Mostraba a Jonathan esposado dentro de un almacén.

En una esquina aparecía la fecha del día anterior.

Seguía vivo.

Y estaba retenido en algún lugar.

Entonces las puertas del estacionamiento se cerraron automáticamente.

La voz de Charles Hale llegó por los altavoces:

—Doce años esperando este momento, Eleanor. Ahora firmarás lo que Jonathan se negó a firmar.

Sobre una mesa se encendió una pantalla.

May you like

Mostraba un contrato para transferir todas las acciones del grupo.

Y, detrás de Charles, podía verse a Jonathan sentado en una silla.

Other posts