Capítulo 1: El archivo que existía antes de que Ava naciera

El aula principal de la Universidad Westbridge estaba llena.
Más de cien estudiantes ocupaban las filas escalonadas mientras la luz fría entraba por los ventanales y se reflejaba en la gran pantalla LED detrás del escritorio del profesor.
Ava Collins estaba de pie frente a todos.
Tenía veintiún años, el cabello castaño rojizo recogido bajo y llevaba un cárdigan color crema sobre una blusa burdeos.
Sobre el escritorio descansaba su tesis.
Meses de trabajo.
Investigación propia.
Notas personales.
Horas enteras sin dormir.
El profesor Raymond Clark tomó el documento y lo lanzó sobre la mesa.
—¡Este trabajo fue robado!
El murmullo del aula aumentó de inmediato.
Varios estudiantes levantaron los teléfonos.
Ava sintió que le ardía el rostro.
—¡Yo lo escribí!
Clark abrió el archivo digital en su portátil.
La pantalla mostró el historial del documento.
—Entonces explica esto.
Señaló la fecha.
El archivo original había sido creado veinte años atrás.
Ava quedó inmóvil.
—Eso es imposible.
—No según el sistema.
Clark abrió una versión antigua.
Los primeros párrafos eran prácticamente idénticos a los de Ava.
No solo las ideas.
Las mismas frases.
Los mismos argumentos.
Incluso algunos ejemplos que ella recordaba haber escrito una noche completamente sola.
—Ese documento tiene mis palabras —dijo Ava.
Clark sonrió con desprecio.
—Palabras que pertenecían a alguien antes de que nacieras.
Ava avanzó.
—Nunca vi ese archivo.
—Claro.
Clark colocó el cursor sobre la opción de eliminación.
—Este caso se termina aquí.
Las puertas del aula se abrieron.
Una mujer entró con paso firme.
Era Evelyn Reed, presidenta de Westbridge.
—No borre nada.
Clark retiró inmediatamente la mano.
Evelyn caminó hacia el ordenador y leyó el nombre de la autora original.
Su expresión cambió.
—¿Dónde consiguió este archivo?
Clark tardó demasiado en responder.
—Estaba en el servidor antiguo.
Evelyn lo miró.
—Ese servidor fue eliminado hace diecinueve años.
Ava observó a ambos.
—¿Conoce a la autora?
Evelyn se quedó en silencio.
Después dijo:
—Era mi hermana.
El aula dejó de murmurar.
—Se llamaba Eleanor Reed.
Ava sintió un extraño escalofrío.
—¿Dónde está?
Evelyn cerró los ojos.
—Desapareció hace veintiún años.
Clark dio un pequeño paso atrás.
Evelyn observó entonces la tarjeta estudiantil de Ava.
La fecha de nacimiento.
17 de octubre.
Su respiración cambió.
—No puede ser.
Ava frunció el ceño.
—¿Qué pasa?
Evelyn la miró como si acabara de ver a alguien muerto.
—Naciste el mismo día que Eleanor desapareció.
Clark cerró de golpe el portátil.
—Ya sabe demasiado.
Antes de que alguien reaccionara, la pantalla LED se encendió sola.
Apareció una vieja grabación corrupta.
Una mujer joven sostenía un bebé.
Su rostro era sorprendentemente parecido al de Ava.
La voz distorsionada llenó el aula.
—Evelyn… si estás viendo esto, encontraste a mi hija.
Ava retrocedió.
—¿Su hija… soy yo?
May you like
Las puertas del aula se bloquearon con un fuerte sonido metálico.
Y Clark dejó de fingir tranquilidad.