flashbuzz

Capítulo 1: La Acusó Frente a Toda la Universidad sin Saber que Ava Había Guardado una Prueba Dentro de la Tesis

El auditorio principal de la Universidad Carter estaba lleno aquella mañana.

Cientos de estudiantes ocupaban las gradas, varios profesores observaban desde la primera fila y una enorme pantalla iluminaba el escenario con una fría luz blanca.

Ava Bennett esperaba detrás del podio.

Tenía veintiún años, el cabello oscuro algo desordenado y una sudadera gris que contrastaba con los elegantes trajes de los demás candidatos. Había llegado a la universidad gracias a una beca y trabajado durante tres años en una investigación sobre un sistema capaz de detectar enfermedades neurológicas antes de que aparecieran sus primeros síntomas.

Aquella tesis podía cambiar su vida.

También podía conseguirle los fondos necesarios para completar su proyecto.

Ava comenzó la presentación con voz tranquila.

Pero antes de llegar a los resultados finales, el profesor Raymond Clark se levantó.

Era el director de su departamento y el académico más respetado de la facultad.

Subió al escenario, le arrebató la tesis de las manos y la levantó frente a todos.

—¡Este trabajo no es tuyo!

Los murmullos comenzaron inmediatamente.

Ava se quedó inmóvil.

—Profesor, puede revisar todos mis registros.

Clark abrió el documento y empezó a romper sus páginas.

Una tras otra.

Después las arrojó al suelo.

—¡Los estudiantes como tú solo saben robar!

Varios alumnos levantaron sus teléfonos para grabar. Otros bajaron los ojos, demasiado asustados para intervenir.

Ava se arrodilló y recogió las hojas sin llorar.

Clark puso un zapato sobre una de ellas.

—Confiesa que plagiaste esta investigación y abandona la universidad.

Ava levantó lentamente la mirada.

—Usted sabe perfectamente quién la escribió.

El profesor dejó de sonreír.

Ava abrió el lomo destrozado de la tesis y extrajo una pequeña tarjeta de memoria.

La introdujo en la computadora del podio.

—¡Apague la pantalla! —gritó Clark.

—Liberen la grabación original.

La pantalla mostró un video registrado meses atrás.

Clark aparecía entregando dinero a otro estudiante para que presentara fragmentos del trabajo de Ava como propios. También prometía recomendarlo para una beca si afirmaba que ella había robado la investigación.

El auditorio quedó en absoluto silencio.

En ese momento, la decana Helen Carter entró acompañada por dos guardias.

—Profesor Clark, no se mueva.

Pero el video no terminó allí.

La imagen comenzó a fallar y apareció una grabación mucho más antigua.

Una mujer joven, casi idéntica a Ava, estaba sentada junto a Clark dentro de un laboratorio.

—Si mi hija ve esto, significa que Raymond volvió a mentir —decía la mujer—. Mi investigación nunca le perteneció.

Ava dejó de respirar.

—Esa era mi madre…

Clark miró hacia la última fila.

—Tu madre está aquí.

May you like

Una silueta femenina se puso lentamente de pie entre los estudiantes.

En su mano llevaba la página final que faltaba de la tesis.

Related Stories

Other posts