CAPÍTULO 2: EL REGRESO A LO PERDIDO

El coche avanzaba por calles cada vez más oscuras.
Los rascacielos desaparecieron.
El lujo se desvaneció.
Y lo que quedó fue la verdad.
Un edificio viejo.
Paredes cansadas.
Escaleras que olían a lluvia.
—Es aquí —dijo Emily.
Charles dudó.
—¿Aquí vive ella?
Subieron cuatro pisos.
Cada paso dolía más que el anterior.
Emily abrió la puerta.
—¿Mamá?
Una voz débil respondió desde dentro:
—Llegaste temprano…
Charles se detuvo.
Esa voz.
La reconocía incluso después de once años de silencio.
Anna.
Cuando ella lo vio…
el mundo dejó de existir.
Silencio.
Respiración contenida.
Once años entre dos miradas.
—Charles… —susurró ella.
Su nombre en su boca sonó como una herida abierta.
—¿Por qué? —preguntó él.
May you like
Solo eso.
Pero lo significaba todo.